Estas fotos fueron tomadas por mi, allá por mayo de 2017 cuando todo estuvo inundado en Santa Rosa, La Pampa. Además de desbordar de agua, la laguna desbordó de basura, que si recuerdan no fue solo en ese lugar, sino en cada boca de tormenta de la ciudad. Observen a que situaciones extremo debemos llegar para darnos cuenta del daño que estamos causando a diario con nuestra forma de vida. Generando hábitos más concientes podríamos reducir drásticamente la contaminación y nuestra huella de carbono, con lo que podríamos lograr cambios positivos para el ambiente y para nosotros/as mismos/as. Al ver a la ciudad en esas condiciones, nunca me quedé del todo tranquila y pensé que era momento de hacer algo por el ambiente, por hoy y por las generaciones futuras. Lo fui gestando de a poco, pensando en conjunto y con el apoyo de muchas hermosas personas que me crucé en el camino (y aún sigo conociendo más) surgió este hermoso emprendimiento, que disfruto tanto como cada uno/a de ustedes. Disfruto sus mensajes buscando el cambio, que empieza por cada uno de nosotros/as. Con pequeños cambios en nuestros hábitos diarios podemos lograr grandes avances. Estoy para acompañarlos/as y apoyarlos/as, como ustedes lo están conmigo.